Maya llega al cumpleaños de una mujer, pero su madre la reprende por su vestimenta inapropiada para el trabajo y le insiste cambiarse rápidamente. La madre revela que el esposo de Maya también asistirá, lo que ella quiere evitar tras casi un año de matrimonio. Maya defiende su empleo y afirma que el matrimonio debe ser por consentimiento libre, no forzado. Más tarde, Maya acude a un hotel para entregar documentos y se enfrenta al Sr. Peña, quien la acusa de haberlo drogado. Maya confiesa estar enamorada de Lucas desde hace años, complicando la situación.