Lucía, la nueva directora administrativa, enfrenta la crisis de un ordenador averiado, supuestamente destrozado a propósito. Hugo, un hombre relacionado con la oficina, copió información antes de que Lucía eliminara datos cruciales. Mientras Lucía trata de evitar problemas, habla con el Sr. Peña sobre la investigación del sabotaje y ajusta detalles de su entrada para no perder un bono. Más tarde, alguien llamado Lucas aparece y Lucía decide no usar su coche para evitar confrontaciones. El episodio termina con una duda sobre las intenciones de Lucas al esconderse detrás del auto de Lucía, dejando en suspense la posible confrontación siguiente.