Un hombre despierta alarmado al descubrir que un veneno yang vuelve a atacar, poniendo en peligro a una mujer marcada como poseedora de energía pura yin, única contra esta amenaza. Mientras la situación se intensifica, alguien cercano intenta ayudarlo, ofreciéndole asistencia inesperada. Sin embargo, la tensión aumenta cuando la persona insiste en que él se quite la ropa, dejando en claro que la solución al peligro inmediato requerirá una medida drástica e incierta. El episodio termina con esta decisión crucial, sin revelar aún su resultado inmediato.