La Sra. Rivas es confinada a una habitación mientras el Sr. Abel organiza una videollamada con la abuela para informarle sobre su reciente operación, sufragada por Abel. La mujer expresa gratitud y promete trabajar para cubrir los gastos médicos, aunque Abel insiste en que no piense más en ello. Durante el episodio, se revelan tensiones por el trato impuesto, con Abel mostrando un lado rígido pero protector. El episodio concluye en medio de una atmósfera tensa y una inesperada mención al funeral de Javier, dejando abierta la incógnita sobre las próximas consecuencias para los personajes.