El Sr. Abel enfrenta su cumpleaños número 30, un día que siempre evitó porque le dijeron que no viviría más allá de esa edad. A pesar de sus miedos, es persuadido para celebrar esta fecha junto a la Sra. Rivas, ya que podría ser su única oportunidad para sobrevivir. Durante la celebración, se le anima a pedir un deseo para cambiar su destino, lo que provoca en Abel una confrontación interna sobre su miedo a la muerte y la esperanza de vivir más. El episodio termina cuando le ofrecen abrir un regalo inesperado, manteniendo el suspense sobre su futuro.