Don Alonso, preocupado por su legado familiar y la infertilidad que afecta a su línea, decide forzar a Gracia, una joven fértil, a cumplir una misión: concebir un heredero para salvar la familia Lima. Aunque Gracia se resiste y muestra miedo, está atrapada tras firmar un registro legal que le impide escapar. Don Alonso ordena que, si Gracia logra dar a luz, será reconocida como la señora honorable de Lima; si no, enfrentará un destino sombrío. El episodio termina con la incertidumbre sobre el éxito del embarazo y el peligro inminente que enfrenta Gracia.