Después de firmar su certificado de matrimonio, la protagonista enfrenta la negativa de Felipe, su nuevo esposo, a cooperar y permitirle cumplir con sus responsabilidades, dejándola fuera de un edificio crucial para su trabajo. Su abuelo interviene para apoyarla, mientras en una reunión, Bruno defiende la lealtad familiar hacia Felipe, pero súbitamente un grupo irrumpe forcejeando la puerta donde Felipe se resiste. En medio de la tensión, la conversación revela la incapacidad de Felipe para tener hijos y una discusión agrava la situación, terminando con una orden inesperada que plantea un nuevo conflicto para ellos.