Felipe ha estado evitando regresar a casa desde su recuperación, usando el trabajo como excusa. Su esposa recibe la orden de traerlo de vuelta a toda costa para preservar el linaje de los Lima. Al intentar capturar a Felipe, se desata una confrontación violenta con quienes lo buscan. La esposa muestra una fuerza inesperada, enfrentando a los atacantes para proteger a Felipe. En medio del conflicto, un personaje amenazante cuestiona el valor de su vida y menosprecia a los niños sin madre, intensificando la presión sobre ella. El episodio termina con la esposa llorando, atrapada entre la amenaza y su determinación.