Camila es expulsada y humillada en el mercado: comerciantes la llaman "vendedora de verduras" y la seguridad intenta sacarla ahora que ya no la respetan por dejar de ser vista como "mi esposa". Un hombre le aconseja que pida perdón a la Sra. López para evitar una paliza. Daniel, presente, es identificado como hijo de la familia Gómez y supuesto comprador del Grupo Monterío; los mercaderes discuten entregar su "tesoro familiar" al Sr. Gómez para cerrar una alianza y acelerar la salida a bolsa. El giro revela motivos comerciales tras la humillación; queda por ver si Daniel intervendrá o Camila se disculpará.