Coco nota que su mamá y Ana no responden sus llamadas, lo que le preocupa al punto de alertar a su bisabuela y a su papá sobre un posible peligro para su mamá. Mientras tanto, Ana está con Sofía, comprando y probándose ropa, sin saber que la prueba de ADN que Sayer solicitó confirma una conexión familiar crucial. Ante la inquietud de Coco por la ausencia y el silencio de su mamá, su papá acepta acompañarla para buscarla y protegerla, dejando la situación abierta a un rescate inmediato y a la revelación del impacto del resultado del ADN.