Lucas se enfrenta a las demandas de su familia tras el matrimonio relámpago de Sofia, su esposa, y la llegada de su hija Coco. Mientras Lucas lucha por controlar su inmadurez y emociones violentas, su padre le advierte sobre el peligro de usar energía maligna sin control. Al registrar oficialmente el matrimonio, Sofia es reconocida públicamente como esposa de Lucas, pero él se muestra incapaz de asumir responsabilidades, lo que genera críticas de familiares que comparan su actitud con la de Alex, su hermano exitoso. El episodio termina con la incertidumbre sobre si la actitud negativa de Sofia será una forma de confrontar a Alex.