En la suite del Hotel Royal, una mujer intenta denunciar un intento de agresión sexual. Bruno, exheredero del Grupo Barros, la confronta, pero ella acusa a Alonso, quien parece haberle tendido una trampa. La mujer rompe su relación con Bruno, mientras él niega los cargos. La familia Barros queda en crisis cuando Bruno es detenido por presunto abuso sexual y Alonso asume sus cargos. El episodio termina con la incertidumbre sobre la verdad detrás de la acusación y el destino de la familia y el grupo empresarial.