Bruno enfrenta el fantasma de su padre en Casa Niebla, mientras recuerda su fracaso al no proteger el legado familiar ni salvarlo de una deuda crítica. Carlos Vega amenaza con cobrar mañana la deuda con intereses, poniendo en riesgo la propiedad. Desesperado, Bruno contempla la muerte antes que manchar el nombre de los Serrano. En medio de la tensión, una voz desconocida advierte a Bruno sobre un demonio del espejo, intensificando el peligro sobrenatural que lo acecha. El episodio termina con Bruno atrapado entre la deuda inminente y una amenaza más oscura y misteriosa vinculada al espejo.