En este episodio, Carla descubre que un espejo mágico conecta su mundo con el pasado, permitiendo enviar objetos entre ambos. Un hombre del pasado le pide ayuda debido a sus problemas económicos y la persecución de acreedores. Carla ofrece sus dos últimas monedas, que en el mundo del hombre tienen gran valor, a cambio de apoyo para resolver la deuda y la injusticia contra su padre. Él promete encontrar una solución y cree que el encuentro con Carla y el espejo es una señal para sobrevivir. Mientras tanto, Alonso, expulsado de la familia Barros, advierte que aún tiene fuerzas para luchar.