Un hombre entra a una tienda de antigüedades para vender una moneda antigua del reino de Estori. La jefa valida su autenticidad y destaca su excelente conservación y oxidación natural. Aunque el hombre pide más de mil por la moneda, la jefa solo ofrece seiscientos al principio y, después de negociar, llega a ochocientos, aduciendo que adquirir la moneda implica cierto riesgo para ella. El episodio termina con la situación tensa de la negociación abierta, dejando en suspenso si el trato se concretará.