Renata enfrenta un conflicto familiar cuando sus hermanos cuestionan su conducta y su derecho a la herencia, acusándola de no actuar como la heredera de la familia Ignacio. Ella admite haber cometido un error y se ofrece a asumir el castigo, pero David duda de su sinceridad y se muestra dividido entre sus afectos por Renata y Juana. En un momento crítico, Renata ordena a Juana que se retire de la casa familiar, desafiando a quienes la apoyan. Finalmente, Renata recibe un paquete con un anillo de la familia Ruiz y un vestido de novia, mientras un hombre le pregunta si está lista para casarse, dejando la decisión en suspenso.