Camila, ahora esposa de Joaquín —ex empresario que quedó sin poder caminar tras un accidente— debe asumir su cuidado cuando la madre de Joaquín aparece con aceite esencial y le encarga masajearle las piernas para intentar su recuperación. La madre, entre disculpas, confiesa que los médicos sospecharon un posible daño en la 'parte íntima' de Joaquín y admite haber ocultado información. Camila advierte que él no coopera con el tratamiento. La madre promete investigarlo; queda pendiente qué descubrirá y cómo eso condicionará la rehabilitación y la decisión de Camila.