Valeria enfrenta la insistente afecto de Héctor, un novio fantasma que intenta seducirla mientras ella lucha por mantenerse firme. Héctor le exige compromiso, pero Valeria se muestra clara: no está preparada para corresponder y solo piensa en sobrevivir. Su amigo la reprende por casi ceder a Héctor y le recuerda que debe ganar una instancia para conseguir 200 millones antes de buscar otras relaciones. La tensión escala cuando Héctor se siente traicionado por su rechazo, dejando abierto el conflicto entre ellos y el futuro de Valeria aún incierto.