En este episodio, la protagonista completa una misión inicial y descubre que su 'novia fantasma' es en realidad un hombre espectral llamado Héctor, cuyo afecto aumenta un diez por ciento tras un beso inesperado. Al recibir la habilidad para detectar el afecto, ella y otra persona cuestionan la identidad del espíritu y las reglas del juego, especialmente si el beso solo funciona con la novia del ataúd dragón-fénix. A pesar de sus dudas personales, la protagonista decide intentarlo, enfrentándose a un rechazo directo que pone en duda su próximo paso y aumenta la tensión sobre cómo avanzar en esta relación sobrenatural.