En un puesto donde ofrecen muestras gratis, un grupo duda por temor a veneno; el Capitán insiste en probar. Descubren que el platillo está hecho de papa, aunque los documentos del refugio registran la extinción de las papas. Tras probarlo lo encuentran extraordinario; también aparece chocolate, descrito en registros como alimento de nobles. La emoción crece, preguntan por más y alguien confirma existencia de más. El episodio culmina cuando el Jefe decide comprarlo todo, proclamándolo comida de dioses, y deja sin resolver cómo se repartirá ese recurso inesperado.