Isi intenta acercarse al niño tímido de la familia regalándole telas finas para hacerle ropa nueva, pero enfrenta desdén y sospechas por parte de Gabo, quien duda de su sinceridad y la llama grosera. Una mujer amenazante, identificada como su cuñada, advierte a Isi que buscará razones para echarla de la familia, recordándole que ella y los niños son considerados extraños adoptados. Entre tensiones familiares y desconfianzas, Isi recibe un regalo simbólico de alguien cercano, mientras una criada enfrenta críticas de Mari, evidenciando las dificultades de integración de Isi y su entorno.