Cami espera inquieta la llegada del Emperador, quien prometió venir a oficializarla como su Consorte Noble. Su hermana Isidora regresa para la visita y surge un conflicto entre ellas, pues Isidora se siente despreciada y acusa a Cami de opacarla intencionalmente. La disputa familiar escalada con acusaciones y recriminaciones termina abruptamente cuando el Emperador llega. Contrario a las expectativas de Cami, el Emperador declara su intención de casarse solo con Isidora, rechazando a Cami y dejando en evidencia la fractura entre las hermanas y el favor imperial dividido.