Hace seis años, Leo Torres sufrió un accidente y perdió el control de su empresa financiera, que ahora está valorada en 600 mil millones bajo otra dirección. Mientras Leo está a punto de despertar del coma, Silvia y otra persona discuten si deben bloquear a la empresa Valenza para protegerlo. Deciden no actuar en público porque revelar sus planes alertaría a las fuerzas opuestas. Aunque temen por su vida, creen que hacer ruido solo mostraría debilidad. La conversación revela la tensión por su inminente despertar, cuya consecuencia podría sacudir el poder financiero mundial.