El episodio comienza con el Sr. Fernández, nuevo dueño del hotel, investigando un conflicto en el área de Administración. Lucía es acusada por varias compañeras de acosar al Sr. Blanco, un superior casado, pero ella insiste en que él intentó abusar de ella y que ella es la víctima. Ante la disputa, Fernández ordena revisar las cámaras de seguridad, las cuales son recientes y pueden esclarecer los hechos. Al comprobarse el abuso de poder de Blanco, Fernández decide despedirlo y notificar a la policía. Lucía se queda a hablar en privado con Fernández, marcando un giro crucial para lo que sigue.