Lucía es capturada y sometida a un castigo físico justificado por sus captores como un intento de proteger su futuro esposo, Alejandro. Mientras sufre sin poder ser rescatada, Héctor intenta intervenir para detener la agresión, pero la violencia continúa y ella siente que nadie vendrá en su ayuda. La madre de Lucía aparece y la acusa de deshonrar a la familia, aumentando la presión sobre la joven. El episodio termina con Héctor llegando justo a tiempo para confrontar la situación, dejando en suspenso si logrará salvar a Lucía.