En este episodio, los niños sufren malos tratos de su madre, quien les amenaza por robar comida, pero ellos se esfuerzan por comer para ganar fuerzas y poder escapar cuando su hermana sea vendida. Aunque desconfiados, notan un cambio cuando su madre les ofrece comida buena por primera vez, lo que aumenta su gratitud hacia ella. Mientras tanto, una mujer vestida con cuidado llega con órdenes de llevar a los niños a un comprador antes de las diez del día siguiente, revelando que todo ha sido un engaño. La tensión aumenta ante la inminente venta y la incertidumbre del destino de los niños.