Una mujer embarazada llamada Lucía enfrenta acusaciones y malentendidos cuando su jefe la confronta por el valor de su trabajo y la paternidad del bebé, que ella niega sea suyo. Tras disculparse por sus prejuicios, él insiste en la verdad del embarazo. Lucía intenta cancelar su aborto programado, pero el hospital se niega a realizarlo sin explicación clara. Frustrada, descubre que ningún hospital acepta hacer abortos ese día, aumentando la presión sobre ella. El episodio termina con la incertidumbre de Lucía sobre su futuro y una invitación a volver a la casa familiar en su cumpleaños.