Lucía regresa a casa donde su madre le presenta a Alejandro Fuentes, un hombre mayor que busca casarse con ella. La madre insiste en que se casen para asegurar su bienestar, pero Lucía rechaza la idea, sintiéndose tratada como una mercancía. La tensión aumenta cuando su madre le obliga a aceptar el matrimonio inmediato, mientras Alejandro intenta mantener la calma ante la rebeldía de Lucía. En medio de la confrontación, Lucía revela que está embarazada, lo que complica aún más la situación y su decisión sobre el compromiso forzado.