Una discusión familiar explota cuando un hombre llamado Fermín es humillado públicamente por su padre, Samu, quien lo compara desfavorablemente con sus hermanos, Fernanda y Fabián, por sus logros como pilotos de mechas. Fermín, que adquirió cinco mechas con su propio trabajo en zona de riesgo, recibe un golpe de su padre y luego lo detiene con una fuerza sorprendente. Samu acusa a Fermín de haber usado un suero genético que arruina su futuro para obtener fuerza bruta y le exige una disculpa para seguir reconociéndolo como hijo. Fermín se niega y anuncia que desde ese momento no usará ningún recurso de la familia Lima, desafiando a su padre a ver cuánto aguanta solo. Con su madre a su lado, Fermín se marcha, mientras su padre predice su fracaso en la inminente batalla de recursos.