Fermín es descubierto y una mujer le ordena que desaparezca. En una situación desesperada, él decide que debe eliminarla y reconoce su punto débil. La mujer, tras recibir un golpe y verse liberada de piezas pesadas, se siente más ágil y expresa su placer por la persecución. Ella desafía a Fermín a correr, declarando que cuanto más intente escapar, mayor será su excitación por cazarlo.