Los mechas de la familia Lima entran en la Arena Aérea con la misión de proteger a Fabián y Fernanda para asegurar la clasificación del clan. Mientras tanto, dentro del hogar, una mujer confronta al patriarca Samuel, acusándolo de no mostrar dolor por la muerte de su hijo Fermi, a quien ella crió. Samuel justifica su frialdad citando la ley del más fuerte y su deber como líder. La mujer, desilusionada por años de maltrato y desprecio por parte de la familia, declara que Fermi tenía razón al llamarlos demonios disfrazados. El episodio culmina con la llegada inesperada de una persona cuya presencia promete alterar el tenso statu quo familiar.