En este episodio, un hombre rico y apuesto enfrenta acusaciones de secuestradora cuando intentan arrestar a una mujer que salvó a Ana, su hija. Ana insiste en que su madre, Eva Santos, fue quien la salvó y que él debe casarse con ella para agradecerle, pero él rechaza la idea alegando diferencias sociales y sospechas de interés. Se revela que Eva es la madre de Ana y que la verdadera madre biológica ya falleció, dejando sus cenizas en casa. El episodio termina con la incertidumbre sobre si el hombre aceptará esta inesperada responsabilidad familiar.