En este episodio, Pablo Huerta llega a la casa de Eva Santos para casarse con ella, desatando la sorpresa y el rechazo de la familia Santos. Eva, considerada una campesina sin valor, estaba destinada a casarse con alguien en estado vegetativo, pero Pablo interviene, afirmando que no permitirá que otros decidan por él. A pesar de la presión familiar y la desaprobación, Eva acepta casarse con Pablo, provocando la molestia de su madre y una tensa confrontación. El episodio concluye con la incertidumbre sobre cómo afectará esta unión a la familia y a Eva.