En este episodio, un grupo es forzado a abandonar un terreno que pertenece al Hospital Mendoza, ya que el director planea expandirse y no permitirá que nadie siga viviendo allí. Una mujer y su hija pequeña enfrentan amenazas y violencia mientras les ordenan irse y alguien intenta arrebatarle a la niña un amuleto que le dio su madre enferma. Ante la presión, un hombre decide renunciar a su puesto en rechazo a las acciones violentas. La niña huye buscando protección, y el hombre comienza a perseguirla, mientras las autoridades intentan localizarla tras revisar las cámaras de seguridad.