Anita está preocupada por la salud de su madre y quiere darle medicina para evitar que sufra mientras está sola. Sus abuelos la apoyan y le permiten visitar a su madre, encargando al chofer que cuide el traslado. Mientras tanto, Emi, un hombre cercano a Anita, se niega a hablar de Teresa, una mujer del pasado, aunque internamente no la ha superado. La actitud comprensiva de Anita se atribuye a Teresa, lo que impulsa a alguien a decidir investigar la verdadera razón de la separación entre Emi y Teresa, dejando abierta la tensión para el siguiente paso.