Un hombre sigue a una mujer que va a la ciudad para conseguir analgésicos, preocupado porque cree que su hija podría estar enferma. Él no quiere que otra mujer se la lleve tras haberla encontrado después de mucho tiempo. La mujer llega a un puente cerca del hospital, un lugar descuidado que parece inadecuado para ella. En casa, la hija le cuenta a su madre que el hombre, director del hospital Mendoza, la está cuidando y le ha traído medicinas para aliviar su dolor. Al despertar, la madre se sorprende al verlo y decir "¡Papá!".