Emilio confronta a Teresa con dureza por las penas que ella le causó, prometiendo cuidar de Anita él mismo, no Teresa. Anita, la bisnieta, se siente cuidada por sus bisabuelos, quienes le ofrecen regalos y permisos para gastar el dinero familiar incluso en transformar el hospital en un parque de diversiones. Anita sueña con un castillo para dormir, alejando el recuerdo triste de su madre, a quien no quiere mencionar frente a Emilio. Mientras tanto, otros personajes comentan la renuencia de Emilio a reencontrarse con Teresa, recordando que ella lo abandonó en un momento crucial. El episodio termina con Anita regresando a casa, bajo la protección de su familia.