Tere envía a Luni a ocultar una cámara espía en el consultorio de Rosa para descubrir la verdad sobre la transferencia del dolor. Aunque Luni logra grabar, el video no muestra nada sospechoso, mientras Rosa realiza una acupuntura peligrosa sin el conocimiento médico adecuado. Luni, afectada por los riesgos de la atención, decide enfrentar la situación y se dirige al director Santos para renunciar, desesperada por su bienestar y la falta de control sobre la práctica de Rosa. El episodio termina con Luni tomando una decisión que podría cambiarlo todo.