En este episodio, la Dra. Borges enfrenta una creciente presión en el hospital debido a sus ausencias injustificadas, lo que afecta el orden del centro médico. Se muestra cómo su conexión con Rosa provoca que sienta físicamente el dolor de las operaciones de esta. Intentando evitar ese sufrimiento, considera mantener distancia de Rosa. La situación se agrava cuando Borges, abrumada por la tensión y la frustración, anuncia su renuncia repentinamente, lo que provoca sorpresa y urgencia en quienes la rodean, dejando la continuidad de su trabajo en suspenso.