Ana lucha para que su hijo José cumpla con la promesa de asistir a sus clases de arte, pero él la acusa de obligarlo y la tacha de mala madre. Tras la discusión, Ana reconoce que sobrecargó al niño y decide retirarlo de todas esas actividades para que pueda disfrutar su infancia. Mientras tanto, Isabel planea llevar a José a jugar para distraerlo, pero Ana insiste en que Alejandro también vaya para ayudar. Aunque Ana rechaza ir al cumpleaños de Isabel, la tensión familiar persiste. El episodio termina con Ana comprometida a cumplir una promesa que antes parecía imposible.