Alejandro y José están fuera cuando Alejandro nota la ausencia de mensajes de Ana, quien normalmente controla constantemente a José. Preocupado, Alejandro se muestra inquieto, pero decide no subir a casa para evitar que Ana sospeche. Sin embargo, Ana aparece inesperadamente y ofrece que Isabel, una mujer que ha llegado con ellos, se quede a pasar la noche en su casa. José prefiere que Isabel lo cuide, lo que sorprende a Alejandro ya que Ana rompe su norma habitual de no dejar pasar la noche a desconocidos. El episodio concluye con la tensión palpable sobre las intenciones reales de Isabel en el hogar.