José llega tarde al colegio y su madre lo regaña por no atender sus llamadas y no llevarlo primero a la escuela. La tensión crece cuando ella se niega a ayudar a Isabel a levantar a José y se muestra desinteresada. Luego, José rechaza el desayuno saludable de su madre y expresa su deseo de comer comida chatarra fuera de casa con su padre e Isabel. La madre se opone por la calidad de la comida, pero finalmente permite que José salga. El episodio termina con una advertencia sobre los límites del enojo y la frustración entre los adultos.