Anita intenta animar a su madre enferma, recordándole que puede defenderse sola tras escapar de un hombre que decía ser su padre. Sin embargo, la madre está enferma y preocupada porque el hombre, Emilio, su verdadero padre, no ha venido a verlas. La madre culpa su relación rota a errores pasados y rechaza a Emilio, quien insiste en cuidar de Anita. Anita perdona al padre y desea vivir con ambos, pero la madre teme que la presencia de Emilio solo aumente su sufrimiento. El episodio termina con la madre sintiendo dolor y Anita buscando ayuda para ella.