Javier irrumpe violentamente tras golpear a Diego y reclama diversos bienes familiares, advirtiendo que volverá por más cuando los agote. La familia Morales, dividida y en conflicto, recuerda que hace diez años eligieron que Javier fuera a prisión en lugar de Diego para proteger su fortuna. Mientras buscan frenéticamente a Javier, él se muestra desafiante y decidido a saldar cuentas a su manera. Paralelamente, alguien cercano a Javier le encarga no volver con los Morales y le ofrece refugio. El episodio termina con la familia ansiosa por detener a Javier antes de que cause más daño.