En este episodio, Javi entra confiado a una partida de cartas en un casino, ignorando los consejos de Lucía sobre cómo medir al rival en las primeras rondas. La apuesta se intensifica cuando un jugador misterioso sube la apuesta a un millón a ciegas, generando sospechas de trampa al intercambiar cartas bajo la mesa con otra persona. Presionado por la situación y la advertencia de perder para ayudar a Lucía, Javi arriesga todo, pero finalmente debe retirarse. El giro ocurre cuando se revela que Javi no mostró sus cartas, dejando una incógnita que mantiene la tensión al final del episodio.