Javi enfrenta un desafío urgente para salvar a Florecita, quien será enviada al extranjero si no gana un juego en dos horas. A pesar de la presión y la duda de su familia, logran conseguir fichas con la garantía de sus bienes familiares para continuar jugando. La Sra. Paredes se suma al juego, mientras Javi recibe advertencias sobre la dificultad del juego y la necesidad de técnica sobre suerte. Aunque dudoso, Javi se niega a rendirse, decidido a vencer a los profesionales y evitar que Florecita sea separada de ellos.