Tras un encuentro forzoso durante la noche, la duquesa enfrenta una tensa confrontación con Gonzalo, un hombre que fue cercano en su infancia. Gonzalo la acusa de haberlo usado y luego negarlo, cuestionando su respeto hacia él. La duquesa se disculpa y explica la circunstancia de emergencia que provocó la situación, mientras Gonzalo revela su preocupación por su reputación y el impacto sobre su futura esposa. El conflicto gira en torno a la relación dañada y la presión social, dejando en el aire cómo ambos enfrentaran las consecuencias personales y sociales de este incidente.