En este episodio, Amalia acusa públicamente a Regina, la duquesa, de adulterio sin pruebas, desatando la indignación entre los presentes. Regina responde retadora, dispuesta a enfrentar las difamaciones. La hija del General Ferrer, Isabella, defiende a la duquesa, prometiendo consecuencias para Amalia si continúa con sus ataques. La tensión escala hasta que el marido de Regina intenta calmar la situación y exige a Amalia una disculpa formal. Mientras tanto, Regina reflexiona sobre su pasado y una misteriosa conexión en la ropa que comparte con Jazmín, una mujer vinculada a su esposo Ignacio, dejando un interrogante sobre lo que esto implica para su futuro.