En este episodio, Jazmín está bajo sospecha dentro de la residencia tras órdenes de una mujer decidida a divorciarse de Ignacio y usar a Jazmín para arruinar esa relación. A pesar de sus dudas sobre Jazmín, la mantiene cerca y decide vigilarla con un parásito para controlar sus movimientos. Mientras tanto, doña Amalia finge un fuerte dolor de cabeza para llamar a Jazmín a servirle, pero la criada Regina llega tarde y es duramente reprendida. El episodio termina con la orden urgente de detener a Regina, dejando en suspenso el conflicto entre las sirvientas y la autoridad de doña Amalia.