En este episodio, Ignacio (Nacho) es confrontado por miembros de la familia Rivera que lo acusan de ocultar un reloj. Tras las amenazas ordenan golpearlo hasta que confiese y llaman a seguridad; un familiar lo desautoriza y declara cortar toda relación con los Rivera. Ignacio promete vengarse mientras lo someten y uno de ellos insiste en darle una lección personal. Al mismo tiempo Renata prepara una acción y realiza la cuenta regresiva hasta la hora acordada; en el último segundo grita "¡Alto!", deteniendo todo y dejando en suspenso el destino inmediato.